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Frivolidad en esteroides

  • Cracs

El sábado pasado vi la noticia de los Pinky Gloves* y su viralización me dejó pensando en lo evidente: el cinismo capitalista no tiene límites. Lo que lo vuelve predecible con grotesca literalidad y, a grandes rasgos, es lo que nos tiene inmersos en múltiples incertidumbres. Vaya paradoja…

*SPOILER (para sorpresa de nadie —si me preguntan): El producto ya no saldrá a la venta. Los «visionarios» se disculparon públicamente ante las críticas. Eso sí, no sin antes restregarnos su ignorancia y completo desdén por la realidad que no suma a sus intereses: “Seguimos acogiendo con satisfacción el hecho de que se haya iniciado una importante debate…” (Leer nota) —como si tuvieran la capacidad de iniciar debate alguno: analfabetas funcionales.

Misoginia aparte (mansplaining y period shaming con fines de lucro), esta frivolidad en esteroides es frecuente también en otros contextos, por ejemplo, campañas políticas. Donde incluso llega a ser bienvenida por sus principales afectados porque apela a prejuicios compartidos. O mejor dicho, legitimada por personas y grupos convertidos medios para la causa.

A continuación enlisto rasgos comunes que encuentro entre emprendimientos idiotas y campañas políticas:

  • La ignorancia sublimada: la problemática y el debate comienzan cuando llego a hacer campaña: ahora aplaudanme por honestx.
  • La ridiculización como moneda de cambio y, lo más importante: atajo eficaz de posicionamiento mediático: tú —ciudadano— quédate con tu superioridad moral y yo, meme que camina, con el poder.
  • La «pulcritud» como argumento político cuando, en la mejor de las intenciones, sería apenas un prejuicio del que no se ha tomado conciencia aún. Y viralizado, contribuye a normalizar discriminación y desigualdades estructurales con impunidad.

En otras palabras, subestimar la disonancia que emprendimientos políticos, públicos y privados, tienen con la realidad mediante nuestros sesgos cognitivos y confirmaciones autocumplidas (quien no piensa como yo es ignorante, por ejemplo) contribuye, de manera indirecta pero efectiva también, a su consolidación.

Como audiencia no nos conviene legitimar personajes públicos que no están dispuestos a asumir la responsabilidad de sus declaraciones y acciones, especialmente en cargos de elección popular.

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