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Ilusiones así

  • Cracs

Estuve a punto de archivar estas notas también. De dejarlas en mi cabeza y seguirme distrayendo con algún pendiente, que este 2021 prácticamente ha consistido en terminar escribiendo ajeno. No es queja ‒no completamente‒ pues me ha llevado a leer sobre temas a los que difícilmente hubiera incursionado de otro modo y me va sugiriendo nuevos matices para una ilusión que últimamente me tiene ‒sigilosamente‒ ocupado: ¿es posible escribir con otra voz que no sea la tuya?

El estilo es otra forma de ficción que me parece que sólo puede tener sentido como medio de contraste, un ensayo de apropiación mas que propiedad alguna que una vez diagnosticado, conviene dejar atrás. El estilo que se pretende como verdad en sí mismo, otra manga de mago mirándose el ombligo, será cuestión de tiempo para que se convierta en su propia caricatura y nada más. Alguna vez lo pretendí. Ahora trabajo en abrir espacios que me permitan dudar de «mi» estilo. Como con la interpretación de un personaje ‒a veces soy actor‒, cuando escribo ajeno lo pienso más como un destilado entre voces y perspectivas para departir con otras personas que buscarán algo en su lectura, no a ti. También es un desafío práctico a la idea de autor con múltiples contradicciones: paradojas del ghostwriting consensuado y fantasmas nuestros del ego: lo escribí yo.

Mentiría si dijera que pretendo el anonimato de mis publicaciones. También si no aceptara que me angustia la capacidad infinita de archivar ‒y juzgar fuera de contexto‒ que tiene la internet. Entonces borro y vuelvo a borrar lo que publico. Y vuelvo a publicar el primer post de un blog personal.

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