Me gustan las ramas sin hojas. Solía tomarles foto a las que más llamaban mi atención y las compartía en Instagram cuando no era el mercado bulímico y acalambrado que es hoy. Entonces, uno seguía cuentas y veía sus publicaciones como si tuviera criterio propio para interactuar, algo cada vez más ajeno a las redes sociales en la actualidad.
Aún siento que las entiendo, aunque haya dejado de tomar fotos y siga sin poder explicarlo —mucho menos escribir lo que me dicen las ramas. Esto es un recordatorio de ir más lento.
Pero es que además de ver y fotografiar árboles —en ese orden de prioridades—, también necesito escribir. Así que pensando en una sección de mi blog para compartir ideas, reflexiones inacabadas y una que otra autoindulgencia, terminé yéndome por Ramas, para incitarme a perder el rumbo escribiendo en público.
P.S. Este es también mi primer post desde Mastodon (@daniel@dalgorozpe.com).
